Drogados por los Alimentos

Clasificado en: Desarrollo Personal
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La Dra Vera Tarman es especialista en medicina de adicciones alimentarias; comer en exceso, atracones, obesidad, anorexia y bulimia son desordenes alimentarios tratados en su libro “Food Junkies: Recuperación de Adicciones Alimentarias”.

 

En los últimos años ha habido una creciente conciencia en cómo ciertos alimentos (tales como el azúcar) afecta tanto el regulador hormonal del apetito como el circuito de recompensa del cerebro.  Los medios continuamente indican lo adictiva que puede ser el azúcar.

Crecientes grupos de consumidores están alertando en cómo la industria de los alimentos están manipulando nuestro apetito en su propio beneficio. Muchos están llamando a regular la industria alimentaria y legislar en pro de la alimentación saludable. A través de grupos en internet, documentales, summits, libros de cocina y conferencias publicas se busca ayudar a las personas a dejar el azúcar y otros alimentos adictivos.

Sin embargo, a pesar de que hay coincidencias de que algunos alimentos como el azúcar son adictivos, estamos pocos dispuestos a reconocer la dinámica de la adicción que otros alimentos generan. Incluso en el ambiente clínico no se está abordando.

 

Muchas personas han luchado mucho por controlar la adicción a los alimentos con pastillas, médicos, muchas dietas, alimentos dietéticos, terapeutas, sicólogos, vitaminas y hierbas para perder peso. Han tomado diuréticos, laxantes y otras sustancias para eliminar los kilos extra. Han ejercitado por horas de manera obsesiva llegando a unos elevadísimos niveles de stress e insatisfacción.

Programados para Sobrevivir

 

Nuestros cerebros están programados para disfrutar la comida, es nuestro mecanismo de sobrevivencia primario. Disfrutamos los alimentos altos en grasa y azúcar porque los relacionamos con la energía inmediata que proveen. Siglos atrás, al enfrentar posibles hambrunas, estos alimentos con mucha energía permitían nuestra supervivencia.

 

A nivel del cerebro emocional, el comer y otras actividades que alientan la sobrevivencia como el sexo, la interacción social y el ejercicio son todas manejadas por el mismo grupo de neuroquímicos en nuestro cerebro. Estas moléculas orgánicas como la dopamina, la serotonina y la endorfinas (siendo la dopamina clave) viajan por ciertas vías neuronales específicas para influenciar nuestro estado de animo. Ellas nos generan sentimientos de excitación, confort y alegría.

 

La adicción a los alimentos resulta cuando el disfrute de los alimentos han llegado a ser tan eufórico que domina nuestro impulso natural para parar cuando estamos llenos, cuando el placer de comer debería disminuir. Si el placer continúa mas allá de nuestro punto natural de satisfacción, algo está funcionando mal en el complejo hormonal y neuroquímico que gobierna nuestro comportamiento.

 

La Dra Tarman y muchos especialistas en alimentación, creemos que en esta gran pandemia de sobrepeso y obesidad que estamos experimentando, al aplicar los principios de la adicción a nuestros patrones alimentarios destructivos hemos descubierto la pieza que faltaba en el puzle. Como la enfermera  sueca especialista en adicción al azúcar Bitten Jonsson indica, es la ultima casa de la calle.

 

Utilizando las ultimas técnicas científicas como exámenes genéticos, imágenes neuronales y alteraciones neuroquímicas, científicos y médicos, han visto que algunos alimentos tienen las mismas cualidades que las drogas comunes. El azúcar gatilla los mismo neuro químicos y vías neuronales que la cocaína. El chocolate dulce imita el efecto del alcohol y opio. La harina modula el animo y anestesia el dolor tal como otras drogas.

 

La investigación genética sugiere que las personas pueden estar pre dispuestas a ser adictos al alcohol y las drogas. El estudio ha encontrado que la misma alteración del receptor dopamina D2, que se encuentra comúnmente entre adictos al alcohol y la droga, es común entre los obesos. Hay patrones familiares compartidos entre alcohólicos y obesos. También se ha encontrado que los bulímicos están mas propensos a ser alcohólicos y viceversa.

 

Estudios del 2012 y 2017 del Journal of American Medical Association  y del Journal of Srugery for Obesity and Related Disease indican que muchos pacientes de cirugía bariátrica tuvieron mayores problemas de abuso de alcohol 2 años después de la cirugía. Muchos expertos indican que ambas condiciones: el alcoholismo y el comer en exceso pueden ser interpretados como indicadores de la misma adicción. Cuando la persona ya no puede comer en exceso busca otra forma de intoxicarse.

 

Sin embargo aun no tiene un lugar entre los médicos. Un comportamiento que es compulsivo, impulsivo, a menudo auto destructivo, e incluso es llamado una adicción por la prensa popular no es aun etiquetado como adicción por la medicina moderna. La medicina moderna se ha focalizado en la patología del individuo, el comportamiento de comer, en lugar del contenido adictivo de los alimentos mismos. Culpando a la víctima.

 

Para muchos una dieta de mas de dos semanas es imposible de mantener. La industria del ejercicio es altamente rentable puesto que las personas buscan “neutralizar” con sobre ejercicio los malos habito alimenticios. El ejercicio tiene un gran impacto en el bienestar físico y mental, pero los mismos entrenadores personales indican que no tiene impacto en el control del peso. Medicamentos y la cirugía también tienen éxito muy limitado en el largo plazo.

Libertad!!

¡!!Si, se puede salir de esa esclavitud!!!. La experiencia de la Dra. Vera Tarman y de varios otros especialistas en adicción alimentaria indica que para realmente recuperarse de la adicción o de otras enfermedades alimentarias la única alternativa es la abstinencia. Pero no sólo la abstinencia de los alimentos que gatillan el comer compulsivamente o sin control, sino que de cualquier otra sustancia que pudiera generar adicción como el alcohol, drogas y alimentos gatilladores. Los cerebros adictivos, ya sea por motivos genéticos, sicológicos o medioambientales, está programados para desear más tan pronto como la cantidad más pequeña ha ingresado al sistema.

 

El problema de la adicción no puede ser tratado como un problema de sobrepeso por una dieta que restringe el azúcar y los carbohidratos y almidones en una primera etapa para después volver a introducirlos en pequeñas cantidades. Si un alimento en particular es tu droga, cualquier proporción, grande o pequeña va a encender antojos insaciables.

Es importante recordar que el uso continuo de una droga como el azúcar, alimentos ultraprocesados, harinas para algunos  “remodelará” el sistema de recompensas del cerebro y este desarrollará “sensibilidad” para las drogas y comenzará a buscar conductas adictivas y aumentará la pérdida de control.

La buena noticia es que abstenerse de los alimentos problemáticos puede no ser vivido como una privación, sino que una libertad de la obsesión y de todas las consecuencias negativas que trae la adicción. Si crees que eres adicto a los alimentos, tal vez nunca te has sentido libre.  Te invito a comenzar tu proceso de libertad.

Uno de los expertos en el tema es Terence Terry Gorsky www.relapse.org . En su programa de recuperación las etapas son:

  • Transición: reconocimiento de la adicción
  • Estabilización: desintoxicación y recuperación
  • Recuperación temprana: cambiando pensamientos adictivos, sentimientos, y comportamientos
  • Recuperación media: balance de estilo de vida
  • Recuperación tardía: temas de la familia de origen
  • Mantención: crecimiento y desarrollo

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